Hôtel la Chenevière

Política medioambiental

Política medioambiental

El Château la Chenevière se preocupa por la protección del medio ambiente, y ha implementado una política destinada a garantizar que todos los aspectos de la actividad tengan la menor repercusión posible sobre el medio ambiente.

Las medidas que adoptamos a diario:

  • Reciclaje: papel, plástico, cartón, vidrio, aceites de cocción y cartuchos de impresora.
  • Uso de bombillas de bajo consumo.
  • Compostaje de los residuos naturales para nuestro huerto en permacultivo.
  • Recuperación del agua de lluvia y de nuestros pozos para el riego de las plantas.
  • El hotel cuenta, desde 2010, con un innovador sistema de saneamiento totalmente ecológico de ingeniería vegetal (fitodepuración, o filtración de las aguas residuales mediante plantas).

Concienciar y formar:

  • Nuestro personal recibe formación con regularidad en materia de ahorro de agua y energía, y de clasificación de residuos.

Del jardín al plato:

  • ¡Salvemos a las abejas! Desde hace varios años, la población de abejas ha sufrido una drástica reducción. El Château la Chenevière deseaba comprometerse con una política a favor de estos insectos polinizadores, esenciales para la supervivencia de muchas especies. El hotel posee desde 2012 varias colmenas, y ofrece en el desayuno bufé su propia miel, que también se utiliza en los dos restaurantes.
  • Nos abastecemos de alimentos biológicos mediante circuitos cortos. Didier Robin, chef del restaurante gastronómico Le Botaniste, y Hugo Genty, chef del restaurante bistronómico Le Petit Jardin, se surten en las instalaciones de pequeños productores locales, en aras de la tradición y el respeto por el medio ambiente.
  • Desarrollo de un huerto en permacultivo. Un huerto de 1.000 m2 ya existente desde 2010, se ha ido transformando progresivamente desde 2018 en un huerto en permacultivo, bajo la responsabilidad de Jean-Pierre Ollivier (SARL PERMADIE). La Chenevière tiene como proyecto futuro aumentarlo a un terreno de dos hectáreas. Esta iniciativa de permacultivo amplifica una política existente desde hace varios años. La finalidad de la implementación progresiva de espacios de cultivo con este método, es aumentar la autonomía del Château (hortalizas, flores, frutas, plantas aromáticas y medicinales), y a la vez desarrollar espacios diversificados y armoniosos que sean una fuente de bienestar para la fauna y flora locales y para nuestros clientes.

¿QUÉ ES EL PERMACULTIVO?

El término «permacultivo» lo acuñaron Bill Mollison y David Holmgren en Australia en la década de 1970. El concepto surgió tras tomar conciencia de que los métodos agrícolas utilizados eran cada vez más destructivos de la biodiversidad. La búsqueda de prácticas alternativas eficaces y respetuosas con la naturaleza orientó la labor de los fundadores.

Se inspiraron en las investigaciones de un microbiólogo japonés, Masanobu Fukuoka (1913/2008), impulsor de la agricultura natural.

El modelo forestal como sistema autónomo y de alto rendimiento sirve de referencia para construir unas organizaciones humanas sostenibles y armoniosas en entornos protegidos.

La ética del permacultivo se basa en tres pilares fundamentales:

            -Cuidar la tierra (suelo, agua, plantas y animales). Esto implica un uso racional de los recursos.

            -Cuidar a la Persona, es decir, de uno mismo, sus allegados y la comunidad humana en general.

            -Compartir equitativamente los recursos, en un modelo de cooperación e intercambio.

Inicialmente centrado en la agricultura, el concepto de permacultivo ha evolucionado para abarcar todas las actividades humanas. Se trata de una filosofía de vida y de actuación que se adecúa a cada situación local. Por lo tanto, no consiste en ningún conjunto de «recetas», técnicas o métodos que aplicar al pie de la letra.

Para Bill Mollison, «el objetivo del permacultivo es desarrollar estilos de vida y de comportamiento que no dañen el medio ambiente, que sean viables desde el punto de vista económico, que cubran sus propias necesidades, que no abusen de las personas ni de otros seres vivos, que no contaminen la tierra y que, por lo tanto, sean sostenibles a largo plazo.»

Jean-Pierre Ollivier, SARL PERMADIE, 2019

 

Política medioambiental

 El Château la Chenevière se preocupa por la protección del medio ambiente, y ha implementado una política destinada a garantizar que todos los aspectos de la actividad tengan la menor repercusión posible sobre el medio ambiente.

Las medidas que adoptamos a diario:

  • Reciclaje: papel, plástico, cartón, vidrio, aceites de cocción y cartuchos de impresora.
  • Uso de bombillas de bajo consumo.
  • Compostaje de los residuos naturales para nuestro huerto en permacultivo.
  • Recuperación del agua de lluvia y de nuestros pozos para el riego de las plantas.
  • El hotel cuenta, desde 2010, con un innovador sistema de saneamiento totalmente ecológico de ingeniería vegetal (fitodepuración, o filtración de las aguas residuales mediante plantas).

Concienciar y formar:

  • Nuestro personal recibe formación con regularidad en materia de ahorro de agua y energía, y de clasificación de residuos.

Del jardín al plato:

  • ¡Salvemos a las abejas! Desde hace varios años, la población de abejas ha sufrido una drástica reducción. El Château la Chenevière deseaba comprometerse con una política a favor de estos insectos polinizadores, esenciales para la supervivencia de muchas especies. El hotel posee desde 2012 varias colmenas, y ofrece en el desayuno bufé su propia miel, que también se utiliza en los dos restaurantes.
  • Nos abastecemos de alimentos biológicos mediante circuitos cortos. Didier Robin, chef del restaurante gastronómico Le Botaniste, y Hugo Genty, chef del restaurante bistronómico Le Petit Jardin, se surten en las instalaciones de pequeños productores locales, en aras de la tradición y el respeto por el medio ambiente.
  • Desarrollo de un huerto en permacultivo. Un huerto de 1.000 m2 ya existente desde 2010, se ha ido transformando progresivamente desde 2018 en un huerto en permacultivo, bajo la responsabilidad de Jean-Pierre Ollivier (SARL PERMADIE). La Chenevière tiene como proyecto futuro aumentarlo a un terreno de dos hectáreas. Esta iniciativa de permacultivo amplifica una política existente desde hace varios años. La finalidad de la implementación progresiva de espacios de cultivo con este método, es aumentar la autonomía del Château (hortalizas, flores, frutas, plantas aromáticas y medicinales), y a la vez desarrollar espacios diversificados y armoniosos que sean una fuente de bienestar para la fauna y flora locales y para nuestros clientes.

  

¿QUÉ ES EL PERMACULTIVO?

El término «permacultivo» lo acuñaron Bill Mollison y David Holmgren en Australia en la década de 1970. El concepto surgió tras tomar conciencia de que los métodos agrícolas utilizados eran cada vez más destructivos de la biodiversidad. La búsqueda de prácticas alternativas eficaces y respetuosas con la naturaleza orientó la labor de los fundadores.

Se inspiraron en las investigaciones de un microbiólogo japonés, Masanobu Fukuoka (1913/2008), impulsor de la agricultura natural.

El modelo forestal como sistema autónomo y de alto rendimiento sirve de referencia para construir unas organizaciones humanas sostenibles y armoniosas en entornos protegidos.

La ética del permacultivo se basa en tres pilares fundamentales:

            -Cuidar la tierra (suelo, agua, plantas y animales). Esto implica un uso racional de los recursos.

            -Cuidar a la Persona, es decir, de uno mismo, sus allegados y la comunidad humana en general.

            -Compartir equitativamente los recursos, en un modelo de cooperación e intercambio.

Inicialmente centrado en la agricultura, el concepto de permacultivo ha evolucionado para abarcar todas las actividades humanas. Se trata de una filosofía de vida y de actuación que se adecúa a cada situación local. Por lo tanto, no consiste en ningún conjunto de «recetas», técnicas o métodos que aplicar al pie de la letra.

Para Bill Mollison, «el objetivo del permacultivo es desarrollar estilos de vida y de comportamiento que no dañen el medio ambiente, que sean viables desde el punto de vista económico, que cubran sus propias necesidades, que no abusen de las personas ni de otros seres vivos, que no contaminen la tierra y que, por lo tanto, sean sostenibles a largo plazo.»

Jean-Pierre Ollivier, SARL PERMADIE, 2019